Foto de portada: Ecolorst

Artículo por: Oscar Campollo de Onca

Una vez, hace muchos años, Guatemala estaba completamente cubierta de selvas, desde el limite norte del departamento del Peten hasta la costa sur.

Cuando la selva llegaba al sur del país, entraba en recia pelea con los manglares que llenaban los bordes de esteros y ríos de agua. Al trepar por montañas y volcanes, se encontraba con encinos, pinos y pinabetes que tomaban su lugar para encumbrarse hasta el cielo.

Pero no solo los arboles, bejucos y flores dominaban el país de la eterna primavera, el señor de todos los parajes silvestres era el Jaguar.

Su nombre científico es Panthera Onca, una de cuatro especies de felinos del mundo que llevan ese genero, los demás son Panthera tigris (tigre) Panthera leo (león) Pantera leopardus (leopardo), es el tercer felino mas grande del mundo después del tigre y el león en ese orden.

Jaguar en Petén. Foto por: Rony Rodríguez

Su distribución geográfica va desde el sur de Estados Unidos hasta el norte de Argentina, sin embargo esta distribución original se ha visto gravemente afectada y sus poblaciones han sido aisladas dando como resultado al menos 11 variedades del felino. En estados Unidos, ha sido extinto en casi todo su territorio exceptuando avistamientos en Arizona y Texas.

Evolutivamente hablando, la familia de los gatos se originó en Asia, y su especie mas cercana genéticamente hablando es el leopardo; el ancestro del jaguar  emigró al sur y paso por el puente centroamericano hacia las selvas del Amazonas.

En Guatemala, el jaguar es un ser místico y mágico, tomado como una deidad por la población maya, siendo venerado como señor de las selvas.

El jaguar junto con el tigre son los dos únicos felinos que nadan con extraordinaria facilidad, y no le huyen al agua, al contrario parece agradarles, posee una marcada habilidad para trepar los árboles, razón por la cual lo veían los mayas  como el símbolo de la agilidad.

Además, el jaguar tiene preferencia por cazar durante la noche  o las horas crepusculares (amanecer atardecer) y es esta quizá la razón por la cual los mayas vincularon este animal con el sol  cadente,  ya que consideraban que el sol  en el ocaso se transformaba en un jaguar para con esa fiereza enfrentarse con las fuerzas del inframundo para resurgir victorioso al amanecer, y era tomado como un ser ambivalente, símbolo tanto de oscuridad como luz.

 

Artículo por biólogoOscar Campollo de Onca Tours

Los murciélagos son  el grupo de mamíferos mas distribuido en el mundo después de los roedores, presentes en todos los continentes excepto los polos y la Antártida, son el único grupo de mamíferos realmente voladores.

En Guatemala, se han reportado 97 especies de un grupo conocido como microchiropteros, que se diferencian de los megachiropteros (esencialmente asiáticos,) en el tamaño (los microchiropteros no pasan los 80 cm de envergadura, mientras que los megachiropteros alcanzan 1.80 metros).

En la ecolocalización (los microchiropteros utilizan una especie de sonar, para “ver” en la oscuridad y los megachiroptera no lo tienen) y en la dieta (los megachiropteros son esencialmente frugívoros, es decir se alimentan de frutas) y los microchiropteros 5 diferentes tipos de alimentación.

Murciélagos en Lanquin. Foto por: TripAdvisor Guatemala

Dentro de las especies de microchiropteros que habitan Guatemala , la diversidad es enorme.

Los murciélagos de nuestro país, son esencialmente inofensivos, al menos en si mismos, pues tienden a morder si se les quiere atrapar,  a excepción del denominado murciélago vampiro (Desmodus rotundus) que es la única especie “masto hematófaga” de nuestro país, es decir que se alimenta de sangre de mamíferos;  puede, si no consigue otra forma de alimentación, morder humanos desprevenidos mientras duermen.

Cada una de las diferentes formas de alimentarse son esenciales para la dinámica de los ecosistemas, algunos para controlar plagas (insectívoros), para dispersar semillas (frugívoros) o para polinizar plantas (Nectívoros). Estas diferentes especies de murciélagos tienen diferentes formas anatómicas.

No todos los murciélagos de nuestro país viven en cuevas, algunos se han especializado en vivir en palmeras o en ciertas especies de árboles, además se han adaptado al mundo humano al vivir en:  casas abandonadas y graneros, campanarios, ruinas prehispánicas y coloniales, bodegas y demás sitios que les permitan guarecerse de las inclemencias del tiempo y de sus depredadores.