Dentro de la cosmovisión maya, se le reconoce como un ser de noche y oscuridad en contraparte del quetzal que es el día y la luz.

El Jaguar, señor de la oscuridad y la vida, permanece en nuestras selvas hoy dia en poblaciones sumamente pequeñas, principalmente en los parques nacionales del norte del país, en sitios como Sierra Lacandón, Laguna Lachúa, Mirador – Rio Azul y Laguna del tigre, se ha tenido noticias de avistamientos en otras partes del país, pero en los sitios mencionados hay remanentes de poblaciones sanas.

Un Jaguar Macho puede tener un radio de acción de unos 65 km2 y los territorios de las hembras,  se super ponen a este, pudiendo cada macho adulto, superponer su territorio con hasta 4 hembras, su alimento favorito en nuestro territorio es el jabalí, cerdo salvaje o pecarí, pero puede cazar desde huevos de aves o pequeños mamíferos, peces, venado o casi cualquier animal de la selva.

Posee los colmillos mas grandes en relación a la cabeza que cualquier otro felino, y grandes músculos faciales lo que le provee una mordida temible, usualmente toma a la presa por la nuca, la que muere instantáneamente al romperle la columna vertebral con sus piezas dentarias.

Nuestro máximo felino tiene un peso que va desde las 100  a 290 lbs, la longitud desde la nariz a la punta de la cola es de 1.70 a 2.30 m, y tiene una longevidad de 20 años.

Jaguar en Petén. Foto por: Rony Rodríguez

Desgraciadamente su piel es muy llamativa y muy codiciada, aun hoy día es cazado para crear ornamentos, cosa que lo ha colocado en la lista roja de animales en peligro por el comercio.

No es usual que el Jaguar ataque humanos, incluso durante un encuentro fortuito en las selvas, ya que no nos reconoce como su presa natural, sin embargo, la falta de alimento puede hacer que un jaguar salga de su entorno natural y trate de cazar ganado y se encuentre con personas.

El Jaguar, es el máximo representante de la ferocidad selvática de nuestra Guatemala, el dia que estoy animales dejen de rondar por nuestro país, habremos perdido el corazón de nuestra naturaleza, recuerda que para sobrevivir necesitan selvas y bosques sanos, donde existan poblaciones sanas de presas que puedan cazar,  es el momento de protegerlos, y proteger su hábitat.

Y les aseguro que no han visto el alma de nuestra Guatemala hasta que se hayan perdido en la majestuosa mirada de un jaguar y en la mansedumbre poderosa de su andar altivo.

Artículo con información protegida con Derechos de Autor escrito exclusivamente para VitaNat 

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Artículo por: Vicken Kayayan

Foto: Punta de Palma, Utepi Beach, Izabal por VitaNat.

Si comparamos la extensión territorial de Guatemala con otros países fácilmente podremos decir que este es un país pequeño. Ojo, “pequeño” pero mega-diverso: tanto por su diversidad cultural, como por su diversidad en recursos, ambiente e incluso el clima. Refiriéndonos específicamente a esta última “variable”, es necesario indicar que la diversidad climatológica del país se percibe en los micro-climas.

Como bien lo indica Alejandro Jiménez de la Universidad Veracruzana[1], el medio en el que convive la flora y fauna es muy diverso y por ello se requiere de microclimas. Ahora bien, uno de los factores determinantes que aumentan la cantidad de distintos microclimas es la topografía: mientras más irregular sea la topografía del lugar, más posibilidades habrán de tener diversos microclimas.

Teniendo esto en mente es fácil entender por qué en Guatemala tenemos ¡más de 360 microclimas! A continuación te presentamos cinco micro-climas importantes del país:

 Zona Marina Costera del Atlántico

Comprende varias desembocaduras de ríos, puntas, bahías y golfos presentes en el departamento de Izabal. Esta zona se caracteriza por poseer numerosos pantanos, tener un clima cálido y húmedo y muchas veces es un área con vientos constantes arrastrados por la brisa del mar caribe.

Playa Cocolí, Izabal. Foto por: Luis Fernando Búrbano

Sigue leyendo nuestro artículo:

[1] Jiménez, Alejandro. 2001. “Y el microclima ¿Qué es?”. La Ciencia y el Hombre [México]. (1): 33-38.